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Alergia al veneno de abejas y avispas (himenópteros )

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SEAIC ALERTA DEL PELIGRO PARA SEPTIEMBRE Y OCTUBRE La prolongación de la estación cálida incrementa los casos de alergia por picadura de himenópteros

Fuente: http://www.europapress.es/salud/noticia-prolongacion-estacion-calida-incrementa-numero-casos-alergia-picadura-himenopteros-20120829123435.html

 

La prolongación de la estación cálida incrementa el número de casos de alergia por picadura de himenópteros, según aseguran los expertos de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC). Por ello, alertan del peligro de estos insectos durante los meses de septiembre y octubre.
En este sentido, desde esta sociedad científica aseguran que los alérgicos al veneno de las avispas y las abejas son ya un tres por ciento del total de la población, de los cuales entre 15 y 20 personas podrían morir al año. Por ello, les recomiendan la inmunoterapia, que “es eficaz en el 97 por ciento de los casos”. Sin embargo, consideran que estos insectos son diferentes a los de los últimos años. Como ejemplo, indican que la avispa papelera o Polistes está desplazando a la avispa común en España debido a que “es más resistente a la contaminación”. Además, los expertos de la SEAIC señalan que se pueden realizar acciones para evitar que se aumente la incidencia de esta patología. En referencia a ello, manifiestan que el uso de abejorros para la polinización de plantas de invernadero “contribuye a este incremento”. Por todo ello, la coordinadora del Comité de Alergia a Himenópteros de la sociedad, la doctora Arantza Vega, aconseja a los afectados “no bajar la guardia” porque las avispas y abejas van a seguir activos y agresivos, y porque se va a seguir haciendo vida al aire libre. En cuanto a las reacciones que producen las picaduras en los alérgicos, éstas responden a picor, enrojecimiento y edema circunscrito en la zona donde pica el artrópodo. Sin embargo, en personas más susceptibles puede producirse una hinchazón intensa y de larga duración. LAS REACCIONES GRAVES ACARREAN EN OCASIONES DIFICULTAD PARA RESPIRAR No obstante, si se producen reacciones sistémicas o generalizadas, “que se manifiestan por picor y erupción a distancia de la picadura o por toda la piel y, en ocasiones, dificultad para respirar y alteración del nivel de conciencia”, éstas deben ser consideradas de importancia médica, aduce Vega. Al hilo de ello, la experta señala que, en general, las personas que sufren una reacción alérgica grave “no son enviadas a un especialista en alergia y, por tanto, no reciben un correcto diagnóstico y tratamiento para su enfermedad”. Esta situación “supone un riesgo para su vida”. Por otra parte, y con la pretensión de reducir el número de picaduras en los alérgicos, la SEAIC recomienda evitar realizar acciones que puedan hacer que el mosquito se sienta amenazado. En este sentido, no es aconsejable acercarse a sus nidos ni realizar aspavientos en su presencia. Además, no es la mejor idea “comer al aire libre, manipular contenedores de basuras, realizar actividades de jardinería, llevar sandalias o ir perfumados”, subrayan. Añadido a ello, es acertado conducir con las ventanillas cerradas y confirmar que no hay insectos en el vehículo antes de iniciar la conducción. Por último, los expertos afirman que en caso de picadura se recomienda no permanecer en la zona, ya que las feromonas de alarma liberadas durante el ataque podrían atraer a otras e inducir nuevas picaduras; y usar la medicación indicados. “En caso de síntomas importantes acuda rápido al médico o servicio de urgencias más cercano”, concluyen.

 

 

Fallece en León un joven de 26 años por la picadura de una avispa.

Fuente: http://www.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=1226183

Un joven de 26 años, I.V.H., ha fallecido en León a consecuencia de una reacción alérgica provocada por la picadura de una avispa cuando viajaba en su moto en las inmediaciones de La Garandilla (León), de donde era natural.
El suceso ocurrió el pasado viernes por la tarde, cuando el motorista se bajó de su vehículo al sentir que se encontraba mareado, según han informado a Efe fuentes familiares. Otro motorista que pasaba por la zona advirtió su estado y avisó al Servicio de Emergencias 112 de Castilla y León, que envió una ambulancia y un helicóptero medicalizado, en el que fue trasladado de urgencia al Complejo Asistencial de León. Finalmente, el joven, trabajador de la multinacional Vestas en la planta de Villadangos (León) e hijo de una familia muy conocida en la zona, falleció el sábado alrededor de las 7:00 horas, según las mismas fuentes. Una vez concluidas las pruebas forenses, el funeral, que ha sido multitudinario, se ha celebrado hoy en Benavides de Órbigo (León), tras lo que el cuerpo ha sido incinerado en León.

SEGÚN LA SEICAP. El riesgo de alergia a picaduras de insectos aumenta en verano, siendo los niños los más propensos a sufrirlas

Fuente: http://www.europapress.es/salud/noticia-riesgo-alergia-picaduras-insectos-aumenta-verano-siendo-ninos-mas-propensos-sufrirlas-20120801182354.html

El riesgo de presentar una reacción alérgica a picaduras de insectos, como las avispas o las abejas, aumenta durante los meses de verano y los niños son los más propensos a sufrirlas, según ha informado la Sociedad Española de Inmunología Clínica y Alergia Pediátrica (SEICAP).
Por ello, la asociación ha aconsejado a los padres tomar precauciones, sobre todo si sus hijos ya han sufrido una primera picadura, ya que las reacciones alérgicas suelen aparecer en la segunda. Y es que, durante la época estival aumenta la actividad de determinados insectos como avispas, abejas, moscas o mosquitos y es, por tanto, cuando más riesgo de sufrir picaduras existe. “Los niños son los más propensos a recibir picaduras y mordiscos de insectos ya que tienen menos cuidado, pasan más tiempo al aire libre y van descalzos por el césped, donde anidan las avispas”, ha explicado el presidente de la SEICAP y jefe de la Unidad de Alergia del Hospital de Terrassa, Marcel Íbero. Las reacciones alérgicas al veneno de los himenópteros, entre los que se incluyen las avispas y las abejas, se producen tras una segunda picadura y pueden tener consecuencias fatales. De hecho, la primera vez el niño puede quedar sensibilizado al veneno y sólo sufrir una hinchazón local de la zona, pero si ya ha desarrollado alergia, la segunda vez que sufra una picadura puede tener, en pocos minutos, una reacción sistémica o anafiláctica con síntomas como el ahogo, picazón generalizado en todo el cuerpo, taquicardia, bajada de tensión arterial, mareo y peligro de muerte. Según datos del SEICAP, el 3 por ciento de la población española tiene riesgo de padecer una reacción sistémica por una picadura de estos insectos. “Se producen al año entre 2 y 20 muertes por una reacción anafiláctica tras la picadura de un himenóptero”, ha comentado el experto. En este sentido, un estudio publicado en el último número de la revista ‘Allergy and Asthma Proceedings’ y realizado por la Universidad del Noroeste de Chicago, ha demostrado que entre el 20 y el 32 por ciento de los niños con antecedentes de picadura de avispas o abejas y pruebas cutáneas positivas al veneno, desarrollarán anafilaxia por una picadura posterior. PONER FRÍO EN LA ZONA PARA EVITAR LA ABSORCIÓN DEL VENENO En el caso en el que un niño sin antecedentes de alergia sufra una picadura de insecto y empiece a sufrir síntomas graves, más allá de la hinchazón local, el experto ha recomendado acudir de inmediato al servicio de urgencias más cercano que le derivará al Servicio de Alergia Pediátrica y, mientras tanto, es importante poner frío en la zona para evitar que se absorba el veneno con rapidez. También se puede practicar un torniquete si la picadura se ha producido en un brazo o pierna. Para aquellos pacientes que ya han sido diagnosticados de ser alérgicos al veneno de avispas o abejas, el tratamiento es “muy efectivo”, ya que consigue abortar las reacciones alérgicas al estar basado en la inmunoterapia específica a través de vacunas con los venenos de los himenópteros. “Dura al menos cinco años y su efectividad es probada mediante la picadura controlada del insecto. Los alergólogos pediátricos enseñan a estos niños y a sus padres a inyectarse adrenalina mediante un autoinyector que siempre deben llevar consigo para casos de reacción”, ha comentado Íbero. NO VESTIR CON COLORES LLAMATIVOS Para evitar sufrir los síntomas de una picadura de insectos de este tipo, los alergólogos pediátricos han recomendado extremar la precaución cuando se esté al aire libre y evitar, en la medida de lo posible, realizar comidas en el campo pues los insectos acuden a ella. “En el caso de los que tengan riesgo de sufrir alergia, es recomendable no vestir con colores llamativos ni estampados y con manga larga y pantalón largo”, ha aconsejado el presidente de la SEICAP. Asimismo, aunque no son tan frecuentes como las de avispa o abeja, en verano también se pueden desarrollar alergias a las picaduras de otros insectos como las cucarachas, los mosquitos, las hormigas o las pulgas. “Las reacciones a las picaduras de mosquitos suelen ser molestas y en algunos casos espectaculares, pero no son peligrosas para la vida. En cualquier caso, se aconseja el uso de insecticidas, repelentes para la piel cuando se está en el exterior y, en caso de picadura, el uso de alguna crema de tipo corticoide y antihistamínico para los picores”, ha concluido este experto.

El uso de abejorros en invernaderos aumenta el número de pacientes alérgicos

Fuente: http://www.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=1176208

La utilización de abejorros en los invernaderos para la polinización de hortalizas ha provocado en los últimos años, entre los trabajadores del sector, un aumento en el número de pacientes alérgicos a las picaduras de estos insectos himenópteros.
Éste es uno de los asuntos que analizarán entre hoy y mañana los más de 150 especialistas que participan en Almería en la XLI Reunión Anual de la Sociedad Andaluza de Alergología e Inmunología Clínica (AlergoSur). Durante la presentación del encuentro, la presidenta de AlergoSur, María José Giménez, y varios miembros del Comité Científico han destacado el aumento del número de pacientes alérgicos a las picaduras de himenópteros, sobre todo en el caso de los abejorros, cuyo uso en los invernaderos se ha extendido en los últimos años. Según han explicado, los trabajadores de los invernaderos son “susceptibles de hacerse alérgicos a las picaduras de estos insectos” y en algunos casos las reacciones pueden ser “muy graves” e incluso causar la muerte. La preocupación de los alergólogos no radica en la prevalencia de este tipo de alergia, sino en la gravedad que pueden alcanzar los posibles síntomas. Los síntomas por picadura de insectos himenópteros, como los abejorros y las avispas, pueden variar desde los síntomas leves, como dolor e inflamación locales, a reacciones de carácter sistémico, dificultad respiratoria, cuadros abdominales, o incluso afecciones cardiovasculares, y en los casos más extremos, la muerte. Por ello, el doctor Juan José Zapata, coordinador del encuentro, ha recomendado “no minimizar los síntomas” que se puedan sentir con una primera picadura y acudir al alergólogo si se considera que la reacción está fuera de lo normal. El objetivo, ha explicado, es realizar un diagnóstico para establecer un tratamiento mediante vacunas y dotar al paciente de herramientas de emergencia, como inyecciones de adrenalina, por si vuelve a ser picado por uno de estos insectos. La doctora Carmen Moya, responsable del área de gestión clínica de alergia del Hospital de Torrecárdenas (Almería), ha explicado que existen vacunas que dan buenos resultados, si bien ha precisado que para su suministro es imprescindible que se realice el diagnóstico previo. Los tratamientos suelen durar entre tres y cinco años, con vacunas que inicialmente se suministran una vez a la semana y que se van espaciando cada vez más en el tiempo. Durante el encuentro, los especialistas en alergología abordarán los ensayos sobre nuevas vacunas, así como la tendencia a la personalización de tratamientos de la alergia a himenópteros. En la reunión que se celebra hasta mañana en Almería también se abordará la incidencia del cambio climático en la evolución de las alergias, ya que también se ha detectado un aumento de los pacientes por este factor. Los alergólogos alertan de que el aumento de las zonas desérticas está provocando un cambio en la flora, lo que supone un gran impacto para los pacientes alérgicos. La presidenta de AlergoSur ha destacado que este tipo de encuentros sirve para fomentar el estudio y la actualización de conocimientos científicos para la mejora del diagnóstico y tratamiento de las diferentes alergias.

Guadalajara acogerá en Octubre el segundo Congreso Ibérico de Apicultura

Fuente: http://www.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=1121460

Guadalajara acogerá los días 18, 19 y 20 de octubre la segunda edición del Congreso Ibérico de Apicultura, en el que se abordarán asuntos como el mercado y la economía apícola, la sanidad, la mejora biológica y tecnológica, la producción, la apiterapia y la normativa propia del sector
El director de la Fundación Feria Apícola de Castilla-La Mancha, José Luis Herguedas, ha presentado hoy este evento junto al alcalde de Guadalajara, Antonio Román, y a la presidenta de la Diputación Provincial Ana Guarinos. Según ha explicado Herguedas en conferencia de prensa, la intención de los organizadores es convertir el congreso en una referencia ibérica en la materia que se celebre cada dos años y cuya sede se vayan turnado entre España y Portugal. Asimismo, Hergeruedas ha indicado que en esta edición se espera que haya alrededor de 400 asistentes. El congreso tendrá un marcado carácter científico, con conferencias magistrales y comunicaciones en las que estarán presentes numerosas personalidades del ámbito de la apicultura, puesto que también incidirá en la importancia de trasladar a los asistentes y profesionales del sector la aplicación práctica de las teorías impartidas. En este sentido, Herguedas ha asegurado que Guadalajara ha sido el motor de la modernización de la apicultura en España, por lo que tiene que hacer “el mejor congreso celebrado hasta el momento”. De las ponencias, de momento sólo se ha avanzado que la que concierne a sanidad apícola correrá a cargo de Mariano Higes, director del Centro Apícola de Marchamalo (Guadalajara). Por su parte, Antonio Román, ha destacado que este evento entra dentro de la filosofía del Ayuntamiento de promocionar Guadalajara como ciudad de congresos, y para ello cederá el Centro Municipal Eduardo Guitián, una infraestructura que aún no se ha inaugurado. Ana Guarinos valorado la importancia del sector apícola, como motor de desarrollo de la provincia y por su capacidad para fijar la población en el medio rural. Ha puesto como ejemplo la última edición de la Feria Apícola de Pastrana, celebrada este fin de semana, y que se ha convertido en “un evento de obligada asistencia” a nivel nacional e internacional para todo el que guarda relación con el sector.

La SEAIC advierte del riesgo de alergia al veneno de himenópteros durante los meses de verano.

Fuente: http://www.seaic.org/inicio/prensa

Cerca de un millón de personas en España presenta reacciones alérgicas por picadura de avispas y abejas.
 Entre 15 y 20 personas al año pierden la vida por alergia al veneno de himenópteros.  En el 60% de los casos, los pacientes que son picados de nuevo sufren una nueva reacción igual, o más grave que la anterior.  La vacunación antialérgica frente a picaduras de himenópteros es eficaz en el 95-97% de los casos.  El Comité de Alergia a Himenópteros de la SEAIC está elaborando un mapa de véspidos con el objetivo de conocer la distribución y las especies más comunes en nuestro país. Madrid, 19 de julio de 2011.- En España, según los datos de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC), entre 800.000 y un millón de personas son alérgicas al veneno de avispas y abejas. La tasa de mortalidad se estima en un 0,4 por millón de habitantes, lo que significa que entre 15 y 20 personas podrían morir cada año por esta causa. La doctora Arantza Vega, Coordinadora del Comité de Alergia a Himenópteros de la SEAIC y alergóloga del Hospital de Guadalajara, explica que “aunque, la mayoría de los pacientes sufre reacciones locales como enrojecimiento, dolor, picor e inflamación en el punto de picadura, muchos de ellos podrían sufrir una reacción generalizada (hipotensión, broncoespasmo y pérdida de conciencia). Una gran mayoría de las personas que sufren una reacción alérgica generalizada tras la picadura de una abeja o de una avispa no son enviadas a un especialista en alergia y, por tanto, los pacientes no reciben un correcto diagnóstico y tratamiento para su enfermedad, con el riesgo que implica para su vida esta situación”. Andalucía, Galicia, Castilla y León y la Comunidad Valenciana son las comunidades autónomas que registran un mayor número de casos de alergia por esta causa. La mayoría de las picaduras se producen durante los meses de verano, ya que la actividad, tanto de avispas como de abejas aumenta en estos meses. De igual manera, la exposición de la población también es mayor por el aumento de actividades al aire libre, siendo los apicultores y los agricultores los que corren mayor riesgo de picaduras. Nuevas picaduras Hasta hace relativamente pocos años, la medicina no podía cambiar el curso natural de la enfermedad. Los pacientes alérgicos sólo podían intentar evitar nuevas picaduras porque después de una reacción generalizada, la posibilidad de presentar una nueva reacción, similar o más grave, en el futuro se calcula que es del 60% en adultos y del 40% en niños. Hoy en día disponemos de una herramienta eficaz para evitar estas reacciones ulteriores: la inmunoterapia con extracto purificado de venenos, cuyo objetivo es modificar la respuesta inmunológica produciendo una desensibilización. “No podemos predecir quien sufrirá una reacción alérgica tras ser picado por una abeja o avispa, pero sí podemos saber que las personas que ya han presentado una, en el 60% de los casos sufrirán una nueva reacción igual, o más grave que la anterior, si son picados de nuevo. La mayoría de los pacientes que sufren una reacción alérgica por la picadura son atendidos en los servicios de urgencias o atención primaria, sin que a continuación sean dirigidos a un servicio de alergia para ser diagnosticados y, en consecuencia, se aplique el tratamiento más adecuado para su enfermedad”, comenta la doctora Vega. Por ello se recomienda a las personas que han tenido una reacción alérgica tras una picadura de himenóptero, que acudan a un alergólogo para que éste les realice las pruebas pertinentes y, en los casos que esté indicado, se les trate con la vacuna específica para el veneno causante de su alergia. Tal y como explica la especialista, “la inmunoterapia se realiza inyectando cantidades crecientes de veneno del himenóptero escogido. Su eficacia es alta: hay una curación en el 85-90% de los pacientes tratados con veneno de abeja y en el 98% de los tratados con veneno de avispa. Una vez alcanzada ésta se continúa con una pauta de mantenimiento en la que se administra esta dosis máxima cada mes o cada dos meses durante un tiempo relativamente largo, que en la mayoría de los casos es de 3 a 5 años”. Proyecto de mapa de distribución de véspidos en la Península Ibérica. La composición de los venenos de abejas y véspidos es similar desde el punto de vista farmacológico, pero claramente diferente alergológicamente. Es decir, producen los mismos efectos, pero la estructura química es suficientemente diferente como para que el sistema inmunológico reconozca que se trata de sustancias distintas. De esta forma las personas alérgicas a veneno de abejas habitualmente toleran las picaduras de avispas. Entre los véspidos distinguimos dos géneros de interés alergológico: las véspulas y los polistes. Los venenos de ambos son parecidos y tienen algunos elementos similares que hacen que podamos encontrarnos con pacientes alérgicos a los dos tipos mencionados o sólo a uno de ellos. Las dos especies más comunes de véspidos son la Vespula germánica (sobre todo en el norte) y la Polistes dominulus (sobre todo en el área mediterránea). Por este motivo, el Comité de Alergia a Himenópteros de la SEAIC está elaborando un mapa de distribución de véspidos en la Península Ibérica “con el que pretende conocer la distribución de especies de avispas que pican en cada zona y hacer un mejor diagnóstico de los pacientes. Esto facilitará la identificación y posterior elección del veneno para la vacuna”. Se ha terminado la primera parte con el análisis de la zona sur de España. Picadura de abejorro En los últimos años, se está observando un aumento en la frecuencia de picadura de abejorros por su utilización en los cultivos de invernadero como agente polinizador. El género Bombus provoca ocasionalmente reacciones alérgicas al veneno que inocula al picar, aunque es una especie considerada mucho menos agresiva que las abejas y con un alto poder de polinización, motivo por el que se utilizan en agricultura intensiva. “La mayoría de picaduras se producen durante los meses de verano (mayor población de abejas y mayor exposición de las personas), aunque es habitual observar picaduras antes de esta estación. Los trabajadores de la agricultura intensiva (polinización en invernaderos) y sus familiares están expuestos casi todo el año”, concluye la experta. A tener en cuenta… • La mayoría de las picaduras se producen entre los meses de mayo y septiembre siendo julio y agosto los meses con mayor incidencia de picaduras debido a las altas temperaturas que ponen en gran actividad a estos insectos. • Estos himenópteros se alimentan de zumos, savia, néctar y, en general, de líquidos azucarados. Durante la época de calor, si bebe algún líquido azucarado, compruebe que no hay abejas o avispas en los bordes del recipiente. • No se acerque a panales de abejas ni a nidos de avispas. Si accidentalmente se acerca, retírese con movimientos lentos. • Si una abeja o avispa se posa sobre alguna parte de su anatomía no intente matarla ni espantarla; permanezca quieto o haga sólo movimientos lentos hasta que se aleje. • No manipule frutas y en general comidas al aire libre. No se acerque a los cubos de basura en la calle. • Si deja ropa en el suelo sacúdala antes de ponérsela, pues puede haber alguna avispa entre sus pliegues. • Evite caminar descalzo, así como hacerlo por huertos en floración, campos de trébol o cualquier área con abundantes flores. • Durante la época de actividad (mayo a septiembre) use ropa de colores poco llamativos y no use perfumes ni sprays para el cabello cuando salga al campo. • No pode árboles ni siegue césped o setos durante la época de actividad. • Las colisiones con estos insectos pueden causar picaduras; por lo tanto evite correr o montar a caballo, en bicicleta o en moto en áreas en que haya abundancia de flores. Un coche descapotable con el techo bajado es especialmente peligroso. • Dentro de recintos cerrados mantenga una red para atrapar cualquier insecto volador que penetre; también es útil tener un insecticida para matarles (en la guantera del coche puede ser muy útil). • Advierta a los niños de no tirar piedras o ramas a los nidos de los insectos. Para más información, Gabinete de Prensa de la SEAIC.