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Alergia al veneno de abejas y avispas (himenópteros )

Museos de apicultura

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Fuente: aparecidas en www.diariovasco.com y www.lne.es

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Un paseo por el museo de las abejas
Ubicado en las faldas del monte Irimo, junto al área de esparcimiento de Santa Bárbara, ofrece al visitante un paseo por el mundo de la apicultura que sorprende a todos.
El 27 de septiembre del año pasado Aikur, el museo de las abejas, reabría sus instalaciones y tras un periodo de obras mostraba su metamorfosis, con nuevas salas y un edificio de tres plantas más adosado al inicial, que venía funcionando desde el curso 1995-96 en que comenzó su andadura.
Al frente del proyecto está el matrimonio formado por Josune Epelde Oruesagasti y Elías Otegi Mantxola. El objetivo inicial era bien sencillo, la afición a la apicultura crecía y su actividad generó la necesidad de dar cabida a esa expansión con un almacén, lugar donde comenzar a divulgar todo lo referente a la vida y productos de las abejas.
En septiembre hará un año de su reinauguración y hoy en día viene a ser uno de los lugares de interpretación temática y consistencia en la comarca.
Cada vez es mayor el número de visitantes que se acercan a Aikur, donde se puede aprender mucho sobre una práctica que ya llevaban a cabo los egipcios incluso como aplicación médica.
Sobre el ciclo de vida de una abeja existe todo un recorrido virtual que nos lleva en un recorrido por la historia, los métodos, los productos, las aplicaciones, creencias y curiosidades. Aikur da al visitante un paseo ameno y entretenido desde el nivel más básico hasta el del conocimiento más exigente. Muchos años de experiencia entremezclan pasión y profesionalidad, lo que resulta una garantía.
Como en una colmena
Acudir a visitar el museo de las abejas Aikur supone introducirse virtualmente en el interior de una colmena, conociendo cómo se organizan, en vivo y en directo; cómo ven las abejas y cómo vemos nosotros; cuál es su leguaje para comunicarse; que productos trabajan, de dónde los obtienen y para qué los emplean ellas; cómo nos beneficiamos nosotros de sus productos y cómo se emplean en nuestra sociedad; cómo ha evolucionado la relación entre el hombre y las abejas en todas las culturas y en la nuestra a lo largo de la historia y por su puesto, cómo se trabaja hoy en día en la apicultura moderna.
Tal vez nuestra especie se haya alejado tanto de la naturaleza, que le resulta cada vez más difícil comprender lo sabia que esta es. Un valle como el nuestro que tiene colgado el calificativo del más contaminado de Gipuzkoa podría sorprenderse si les decimos que las abejas son unos bioindicadores ambientales de primer orden.
En su recolección por campos y poblaciones regresan a la colmena con una muestra exacta del medio. Análisis recientes empiezan a aportar información sobre el grado de contaminación. De hecho, en algunos lugares se las emplea como centinelas medioambientales por medio de pequeñas colmenas con protocolos muy especializados.