El pasado 18 de marzo tuvo lugar la rueda de prensa en la que el Dr. Juan José Zapata, presidente del comité de Aerobiología Clínica, dio a conocer las previsiones de pólenes para esta primavera. Desde este medio ofrecemos un resumen de los datos.
● Las previsiones apuntan a que la primavera, en el conjunto del territorio
español, será intensa por los niveles generalizados de pólenes.
● El “efecto lavado” asociado a las lluvias registradas en los primeros meses
del año reduce temporalmente el polen, pero favorece una polinización intensa en
primavera.
● Además, otros pólenes, como los de las cupresáceas, plátano de sombra,
olivo, urticáceas o salsola, también condicionan la intensidad de la primavera para
quienes padecen alergia.
● El aumento de las enfermedades alérgicas y de los casos complejos, como la
polisensibilización, exige más alergólogos y una atención cada vez más
personalizada para los pacientes.
EL TERRITORIO ESPAÑOL
En cuanto a las gramíneas, se esperan diferencias según el territorio.
En el centro peninsular, se prevén niveles moderados a intensos en Castilla y León, Castilla-La Mancha y Madrid, con picos especialmente elevados en Toledo y Madrid, donde podrían alcanzarse concentraciones de hasta 6.000 granos por metro cúbico de aire.
En el sur peninsular, los niveles serán leves en Almería y Málaga, mientras que se situarán en valores moderados en Córdoba, Granada, Huelva y Cádiz. Las concentraciones más altas se registrarán en Badajoz y Cáceres, con valores estimados entre 10.000 y 12.000 granos/m³, así como en Sevilla, donde podrían alcanzar entre 6.000 y 8.000 granos/m³, y en Jaén, también con previsión de niveles intensos.
Por su parte, en Canarias se esperan niveles muy bajos, con concentraciones aproximadas de entre 250 y 500 granos/m³ en Tenerife y Las Palmas. En Galicia, los niveles oscilarán entre leves y moderados, especialmente en Ourense y Lugo.
En el norte peninsular —Asturias, Cantabria, País Vasco, Navarra y Aragón— se prevén niveles leves, con concentraciones estimadas entre 1.500 y 2.000 granos/m³.
Finalmente, en el litoral mediterráneo, que incluye Baleares, Cataluña, Comunidad Valenciana y Murcia, se esperan niveles leves de polen durante este periodo.
La alergia al polen ya no se limita a la primavera: los síntomas son cada vez más intensos y duraderos. El cambio climático y la contaminación están transformando el patrón tradicional de las alergias al polen. Las temporadas de polinización ya no se limitan a la primavera: comienzan antes y se prolongan durante más meses debido al aumento de las temperaturas y a los cambios en los patrones meteorológicos, que adelantan la floración y prolongan la producción de polen.
